SpanSIG | Apuntes | Tablón | InTradES | Socios | Lengua | Latitudes | HispanicUS
 
 

Se publicó en

Volumen 10, Número 2

Primavera de 2002

 
  Archives | Comments | Order Issue | Subscribe  
   

Una misión del traductor

La responsabilidad del estilo

Laura Labella, TP © 2002, especial para 'Apuntes'

Profesionalmente, no hay tema que me despierte más pasión que los aspectos estilísticos, gramaticales y sintácticos de un texto. Desde muy temprana edad, el lenguaje escrito ocupó en mi vida un lugar casi central, donde ejercía funciones de expresión, estudio y esparcimiento. De ahí la elección de la carrera de traductor, que, además de saciar mi gran interés por la comunicación humana, me permite el placer de jugar con las palabras, "esculpir" las oraciones y crear las melodías de un texto.

Son muy pocas las veces en que se reconoce el valor intrínsecamente creativo y artístico de la tarea de traducir. Con frecuencia se la considera una repetición sumisa e insípida del verbo ajeno, fácilmente adquirible mediante el empleo de una máquina o de un individuo con dominio básico de ambos idiomas. Y no es así. La traducción puede ser sumamente creativa, aun cuando el texto revista matices áridos y esté plagado de formulismos. En la facultad, la profesora de gramática inglesa nos dijo un día que "el hecho de tener dos manos no nos hace pianistas". ¡Y cuán clara se me hizo la aseveración cuando comencé a corregir textos! Nuestra misión como traductores es escribir en un idioma lo que se ha escrito en otro. Somos escritores, especialistas de la palabra y la sintaxis, y como tales, hemos de profesar a los términos, la gramática y el estilo, el cariño y la pasión con que un músico articula sus notas o un médico atiende a sus pacientes. No es lo mismo recetar aspirina que insulina, ni tocar un fa en vez de un re. Tampoco es lo mismo usar una preposición en lugar de otra, por más que en ello no se pongan en juego la vida y la muerte (verdad ciertamente refutable) ni se corra el peligro de que la mitad de la sala abandone el concierto.

La primera impresión que debe causar un texto al leerse no es que se ha escrito en otro idioma. Las palabras no deben filtrar la lógica, las construcciones ni la concatenación de ideas típicas del idioma fuente. Nuestra misión es mantener el respeto por la cultura del público lector, lo cual debe reflejarse tanto en la forma como en el contenido.

Sería imposible abarcar en una nota las innumerables pautas que debemos seguir para lograr que el texto fluya con soltura, sea claro y no contenga vestigios del idioma del que provino. Afortunadamente, el mercado está colmado de manuales de estilo, libros de gramática y excelentes diccionarios que ofrecen la traducción y el uso de un término en diversos contextos (me permito citar el diccionario bilingüe Oxford Dictionary Spa-Eng/Eng-Spa, ISBN: 0-19-864510-4O, uno de mis más fieles aliados en el esfuerzo de españolizar la traducción. ¡Altamente recomendable!).

Intentaré, sin embargo, efectuar un análisis de algunos de los vicios que se apoderan de nosotros al traducir al español. Gran parte de ellos se originan en los plazos de entrega demenciales, mientras que otros son producto del terror a desvirtuar el significado o de los años de residencia en un país de habla inglesa.

Repetición de términos

Comencemos por la repetición de los términos dentro de un mismo párrafo, a la que es tan proclive el idioma inglés. Si bien en la siguiente oración en inglés la repetición del sustantivo no es desagradable al oído, en español conviene hallarle un pronto substituto.

 

The pages are sorted by subject. You’d better find another way to sort the pages.

Las páginas están agrupadas por tema. Le convendrá buscar otro modo de agruparLAS.

Este recurso no siempre resulta posible o aconsejable en las traducciones de carácter legal, donde es imperativo dejar muy claro quién es el sujeto de la obligación en cuestión. Pero, aun en esos casos, puede evitarse la redundancia con un toquecito de maña y una buena dosis de precaución.

Por ejemplo:

The lessee shall be liable for the damages to the property. Expenses incurred in repairing such damages to the property shall be borne by the lessee.

El arrendatario será responsable de los daños que sufra la propiedad, por lo que se deberá hacer cargo de los gastos en los que se incurra para repararla.

Al resolver la traducción de este modo, no sólo evitamos la repetición sino que además fusionamos oraciones, otra de las estrategias para mejorar la fluidez de la lectura. Las oraciones inglesas tienden a ser cortas y directas, lo cual, trasportado al español, da como resultado un texto cortado y disparejo.

Fusión de oraciones

Veamos estos ejemplos de unión de oraciones en un texto legal financiero:

Some banks do not give you the option of choosing the account for withdrawal. In this case, the cash withdrawal amount comes from the primary checking account.

Ciertos bancos no dan la posibilidad de elegir la cuenta de la que se realizará el retiro, en cuyo caso la suma en efectivo se extraerá de la cuenta corriente primaria.

Verification of a deposit does not occur at the teller window. Consequently, the receipt slip you receive at the time of your deposit is not evidence that your deposit was verified.

Dado que la verificación de un depósito no se realiza en la ventanilla del cajero, la boleta que se le entrega en el momento de efectuar el depósito no constituye prueba de verificación.

Es obvio que en ambos modelos se han ejercido varias libertades de traducción en pos de perfeccionar la redacción. Seguramente, los más ortodoxos pondrán el grito en el cielo y argüirán que se trata de una completa herejía. En mi opinión, lo importante es buscar la claridad y la eufonía. Si para hacerlo es necesario cambiar el orden de las oraciones de un párrafo, modificar la puntuación, ampliar una elipsis, eliminar o agregar palabras, hay que sentir la libertad de hacerlo siempre y cuando se respete el contenido del original. Ser fiel al original no quiere decir producir una traducción literal ni calcar la estructura gramatical del idioma fuente.

El pronombre personal

Otro de los problemas de los que adolecen las traducciones al español es el uso excesivo del pronombre personal, como reproducción literal de su obligada aparición en inglés. En español, no se necesita afirmar al lector cientos de veces que se está hablando de su persona.

Analicemos la traducción de este texto inglés que, si bien es un tanto exagerado en cuanto a reiteración, no se aleja demasiado de la realidad lingüística que barajamos a diario.

You have the right to communicate freely within the company. You can create your own bulletin board where your colleagues can also post their questions and concerns. You will be solely responsible for updating the board regularly.

Usted tiene derecho a comunicarse libremente dentro de la empresa. Puede crear un tablero de anuncios propio, en el que sus compañeros también podrán plantear sus dudas e inquietudes. La actualización periódica del tablero quedará a su exclusivo cargo.

En ciertos contextos, una forma de evitar la rigidez que apareja la constante aparición del sujeto es usar alternativamente la construcción impersonal.

You will have to sign both copies of the contract.

Se deberán firmar ambas copias del contrato.

Claridad

Ahora bien, estrechamente ligado al tema de la redundancia, se encuentra el tema de la claridad. Muchas veces, en un afán por demostrar riqueza de vocabulario, se peca de exceso de locuacidad y se crea confusión en el discurso. La claridad se logra con estructuras simples, limpias y concisas, además de la eliminación de toda palabra innecesaria.

Electricity chooses the path with the shortest length.

La electricidad escoge el camino más corto.

(Y no así: La electricidad escoge el camino que tiene la distancia más corta.)

Turn the page to find out how properly managing your time can help you achieve better results.

Pase la página y verá cómo se logran mejores resultados cuando se organiza correctamente el tiempo.

(En vez de: Pase la página para descubrir cómo organizar correctamente el tiempo lo puede ayudar a lograr mejores resultados.)

Los artículos

Por último, me gustaría repasar rápidamente el tema de los artículos, cuya inclusión o eliminación marca una diferencia sintáctica importante entre ambos idiomas.

En español, se omite el artículo indefinido en los sustantivos predicados que aluden a clase, profesión, nacionalidad o creencia religiosa. No es ése el caso del inglés.

My brother is a doctor.

Mi hermano es médico.

Her aunt was a catholic.

Su tía era católica.

You must be a legal resident in the country.

Debe ser residente legal en el país.

Sustantivos singulares y plurales

Asimismo, a menudo resulta conveniente traducir los sustantivos singulares precedidos por un artículo indefinido en inglés como sustantivos plurales con artículo definido.

A machine makes work easier.

Las máquinas facilitan el trabajo

A checking account is an account that allows the holder....

Las cuentas corrientes son cuentas que permiten al titular…

Los posesivos

También debemos tener presente que en las referencias a partes del cuerpo, el adjetivo posesivo del inglés corresponde generalmente al artículo definido del español. Lo mismo ocurre en otras situaciones que, al ser difíciles de generalizar, apelan al buen criterio del traductor.

I got something in my ear.

Tengo algo en el oído.

Close your mouth.

Cierra la boca.

Open your book and listen to your teacher’s instructions.

Abre el libro y presta atención a las instrucciones de tu maestra.

(En el primer caso, traducir "your" como "el" es casi necesario, mientras que en el segundo caso resulta indistinto)

 

Como corolario, cabe recordar algo que todos sabemos por experiencia propia y por haberlo escuchado en infinidad de oportunidades. La forma más eficaz de despojar la traducción de los resabios nocivos del original es alejarse de ella por unas cuantas horas, para luego volver a leerla con ojos críticos y un "oído" neutral. Personalmente, cuando me comprometo a realizar un trabajo, siempre contemplo un margen de horas adicional para la lectura de pulido y la lectura final. La revisión de mi propia traducción me lleva casi tanto tiempo como la corrección de un documento traducido por otra persona, lo cual hace que la labor se torne algo menos redituable. Pero, sinceramente, es ésa la parte del trabajo que más disfruto, ya que constituye un juego, un desafío y una corroboración del carácter artesanal y único de nuestro oficio.

 

Laura Labella se desempeña como traductora independiente. Su carrera profesional se halla determinada por su formación de traductora pública, su experiencia en los ámbitos editorial y de redacción, y el estudio de lenguas clásicas.

 
   
Ciberteca | Comentarios | Pedir ejemplar | Suscribirse    

 SpanSIG | Apuntes | Tablón | InTradES | Socios | Lengua | Latitudes | HispanicUS